
Disruptia Vol X. Nº1. Diciembre 2024
Recibido: 30-05-2025. Aceptado: 05-18-2025 8
La idea de que las diferencias cerebrales, como el au-
tismo, el TDAH, la dislexia, entre otras, no deben ser vistas
como "trastornos" o "deciencias", sino como variaciones
naturales en la forma en que funciona el cerebro humano.
Propone que, en lugar de tratar de "normalizar" o "curar"
estas diferencias, deberíamos aceptar y valorar la diversi-
dad de las formas cerebrales como una parte esencial de la
humanidad. La neurodiversidad es, por tanto, un concepto
que aboga por la inclusión y la adaptación en los sistemas
educativos y laborales. (p. 102).
Según lo expuesto por los autores, la neurodiversi-
dad fomenta una visión más inclusiva y positiva hacia las
diferencias neurológicas, promoviendo un entendimiento
profundo sobre cómo estas variaciones enriquecen la
experiencia humana. Reconocer la diversidad en el pro-
cesamiento emocional y cognitivo, combina desafíos y
fortalezas, situada en la posición de personas vulnerables,
por tanto, la cultura actual de los centros educativos debe
actuar en función de dar respuesta a una situación en la
que partes signicativas de la sociedad, se encuentren en
la adaptación de cambios signicativos.
Haciendo una introspección de la neurodiversidad en
la educación, el sistema escolar, requiere impulsar para-
digmas propios, creando un modelo único de aprendizaje
que puedan adaptarse a los ajustes de las necesidades
y fortalezas de cada estudiante, en el cual se perciba un
ambiente donde se maniesten las diferentes formas de
pensar, aprender y procesar información. Comprender las
habilidades propias de cada individuo con discapacidad,
considera involucrar a los diferentes actores educativos,
así como crear recursos accesibles y diversos, los cuales se
adapten a los ritmos y estilos de aprendizaje, para que to-
dos alcancen su potencial, preparándolos para un mundo
laboral y social cada vez diverso.
Modelo estratégico de gestión
Los procesos teóricos y prácticos dentro del sistema
educativo, son esenciales para atender y hacer cumplir las
demandas sociales que la misma depara, por ello, una es-
trategia de gestión, marca las acciones que rigen a través
de espacios organizacionales la integración del conoci-
miento, la ética y la ecacia, procesos que tienden al me-
joramiento continuo de las prácticas educativas, a través
de la exploración de un modelo estratégico de gestión. En
palabras de David (2020) reere, "es un marco dinámico
que integra fases interrelacionadas: formulación, imple-
mentación y evaluación de estrategias. Proporciona una
estructura sistemática para alinear los recursos de la orga-
nización con su visión a largo plazo, considerando factores
internos y externos para lograr ventaja competitiva".
De igual forma, en palabras de Ronda y Guerras (2017)
consideran, "los modelos estratégicos de gestión son cons-
tructos teóricos que sistematizan el proceso de toma de
decisiones estratégicas. Operacionalizan la relación entre
análisis del entorno, elección de estrategias y diseño orga-
nizacional, facilitando la adaptación a entornos volátiles
mediante mecanismos de retroalimentación continua". Así
mismo, Rothaermel (2021) maniesta, “es una representa-
ción simplicada de la realidad que guía la asignación de
recursos hacia objetivos sostenibles. Combina análisis de
la cadena de valor, capacidades dinámicas y posiciona-
miento en el mercado, priorizando la innovación como eje
central para la creación de valor".
Al considerar lo dicho por los autores, los centros edu-
cativos a través de la gestión del equipo directivo, deben
establecer un conjunto de procedimientos o normativas
que les permita alcanzar los objetivos o metas plantea-
das, por ello, cuando la inclusión educativa se considera
a través de la neurodiversidad, es necesario el análisis
del entorno para discutir las fortalezas y limitaciones que
hubiera lugar, esto permite dar respuestas a su capacidad
en cuanto a infraestructura e inclusive competencias del
personal docente. Una institución educativa bien organi-
zada, transforma las prácticas pedagógicas, es decir, se
forma con más equidad y son más accesibles para todos
los estudiantes, promoviendo un ambiente de respeto,
aceptación y colaboración.
Son muchos los componentes claves a reexionar
dentro de un modelo estratégico de gestión, por tanto, el
primer aspecto a considerar se basa en tener un liderazgo
inclusivo, que, con visión de inclusión, apoye en primer
lugar a los docentes a mantenerse siempre actualizados,
permitiendo fortalecer sus competencias profesionales.
Seguidamente debe considerar una planicación curricu-
lar exible, el cual se adapte y satisfaga las necesidades
de los estudiantes. Todo esto, conlleva a una colaboración
a través de generar alianzas no solo con la comunidad,
sino con instituciones especializadas, garantizando un
proceso dinámico, donde constantemente se permitan la
evaluación para medir el progreso en la identicación de
barreras, ajustar estrategias si son necesarias y celebrar
los éxitos alcanzados.
Finalmente, para poner en marcha cualquier mode-
lo o plan estratégico en materia de inclusión educativa,
Pozner (2000) consideró algunos aspectos estratégicos que
conducen a cualquier sistema educativo a transformar los
propios fundamentos que acompaña la acción educativa,
de modo que la enseñanza, considere procesos prácticos
para generar decisiones hacia el logro de los objetivos
planteados, mismo que se señalan a continuación:
a) Centralidad en lo pedagógico. Los centros educati-
vos son clave en la generación de aprendizajes para todos
los alumnos.
b) Reconguración, nuevas competencias y profe-
sionalización: Los diversos actores educativos requieren
indispensablemente comprensión los nuevos procesos o
prácticas educativas de inclusión, dando oportunidades y
soluciones a la diversidad de situaciones.